Debe haber un desfibrilador automático externo (DEA) cerca y a mano que sea fácil de utilizar y esté listo para administrar una descarga.
El HeartSine samaritan PAD 360P (SAM 360P) totalmente automático ofrece un alto nivel de protección del entorno con un sistema fácil de utilizar en uno de los dispositivos más pequeños y ligeros del mercado.
El SAM 360P es capaz de detectar movimientos, como una RCP o un cambio de posición del paciente, lo que reduce la probabilidad de que el usuario esté en contacto con el paciente antes de administrar la descarga.

Las indicaciones visuales y auditivas fáciles de entender guían al responsable del rescate a través de todo el proceso de resucitación, incluida la RCP (eslabón clave en la cadena de supervivencia).
Funcionamiento sencillo y directo con un solo botón.
Análisis del ritmo cardíaco con administración automática de una descarga (si es necesaria), lo que elimina la necesidad de que el responsable del rescate pulse un botón de descarga.
Reduce la probabilidad de que el usuario esté en contacto con el paciente antes de administrar la descarga.
Con solo 1,1 kg de peso y uno de los tamaños más compactos, el SAM 360P puede transportarse fácilmente e instalarse en espacios reducidos.
Tecnología de electrodos avanzada y tecnología bifásica SCOPE (Envolvente de impulsos de salida de autocompensación) para generar una forma de onda creciente y de baja energía que se ajusta automáticamente a las diferencias de impedancia de cada paciente.

Con un solo botón de encendido/apagado, el SAM 360P tiene un funcionamiento claro y sencillo.
Los desfibriladores HeartSine se suministran con el práctico Pad-Pak, un cartucho integrado de batería y electrodos de un solo uso con fecha de caducidad, lo que simplifica el mantenimiento del DEA. Con una vida útil de cuatro años desde la fecha de fabricación, el Pad-Pak ofrece un ahorro importante, al eliminar la necesidad de sustituir por separado la batería y los electrodos.